Día Mundial de la Alimentación: el comedor escolar no debe ser un lujo
El 16 de octubre se celebró el Día Mundial de la Alimentación, en un marco donde numerosos países aprueban leyes para garantizar comidas equilibradas y de calidad en los comedores escolares. La comida del mediodía en el comedor suele ser la principal del día, por lo que los niños en pleno crecimiento deben poder disfrutar de un menú adaptado a sus necesidades y, de paso, aprender a comer bien.

Según las estadísticas del Programa Mundial de Alimentos, al menos 466 millones de niños en el mundo comen en el comedor escolar, una cifra que ha aumentado un 20 % en cinco años. Esto se debe, entre otras cosas, a la labor de organizaciones como la Coalición de Comidas Escolares, una estructura multinacional que tiene como objetivo conseguir que de aquí a 2030 todos los niños puedan disfrutar de una comida caliente, sana y equilibrada durante la jornada escolar. Se pretende promover el acceso de los más jóvenes a una alimentación equilibrada para que crezcan sanos y evitar que sigan aumentando las cifras de obesidad entre niños y adolescentes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la situación urgente, puesto que en 2025, en torno a 1 de cada 10 niños y adolescentes en edad escolar en todo el mundo (188 millones) tenía obesidad, una cifra que sobrepasa por primera vez el número de niños con peso insuficiente. Ante esta situación, la OMS insta a los centros escolares a adoptar un enfoque integral para garantizar que los alimentos y bebidas que se ofrecen sean sanos y nutritivos, y recuerda que la nutrición en el entorno escolar es esencial para prevenir enfermedades y garantizar una mejor salud en la edad adulta.
Algunos ejemplos internacionales
En los últimos años, numerosos países han establecido una legislación que promueve comidas más equilibradas en los comedores escolares evitando los productos ultraprocesados y los alimentos con exceso de grasa, sal o azúcar. En algunos países, como el Reino Unido, la campaña la encabezan numerosas personalidades, entre ellas el chef Jamie Oliver, que lleva más de 20 años haciendo de este tema una de sus grandes causas. En septiembre de 2026 se aprobó una ley para revisar la organización de los menús escolares e incorporar más productos frescos y equilibrados, respondiendo así a las peticiones tanto de los niños como de los padres y los profesores. En España, un decreto que entró en vigor en la primavera de 2026 establece criterios y cuotas para fomentar los productos frescos y fija límites nutricionales por ración, en un país donde el 15,9 % de los niños de 6 a 9 años sufre de obesidad.
En América Latina, donde las cifras muestran que casi un tercio de los niños tiene obesidad o sobrepeso, varias iniciativas nacionales buscan reducir las comidas industriales y el acceso a bebidas azucaradas en las escuelas, ya sea en Brasil, México o Colombia. Estas medidas aún están en fase de proyecto, en una parte del mundo donde los niños que comen en comedores escolares son los más numerosos: más de 80 millones en 2026. Por ello, las iniciativas nacionales y multinacionales, como las de la RAES, son esenciales para impulsar el acceso a comidas escolares más saludables.
Lamentablemente, a veces esta tendencia es difícil de mantener por cuestiones políticas, logísticas o financieras. Es lo que ha ocurrido recientemente en Irlanda y en Bélgica, donde los proyectos de comidas escolares calientes se han suprimido o modificado.
La importancia de la comida del mediodía

Esta comida supone una pausa en la mitad del día que es fundamental tanto para los niños como para los adultos, como recuerda Juliana Cohen, profesora de Nutrición en Harvard. Se trata de nutrir el cuerpo y el cerebro para aprender en las mejores condiciones. Más allá de la cuestión de la obesidad y el sobrepeso, de esta comida depende la salud tanto física como mental.
Alimentación sana, actividad física y bienestar mental
Tanto en el comedor escolar como en casa, una alimentación sana, una actividad física regular y el bienestar mental son los pilares fundamentales para prevenir la obesidad y adoptar hábitos duraderos. BNP Paribas Cardif apoya estos retos y quiere acompañar a las familias comprometiéndose con la salud infantil a través de sus programas de prevención y de los recursos que comparte en esta plataforma.