Tratamientos farmacológicos de la obesidad

Fuente : Nutriactis/Hospital Universitario de Rouen-Normandie

La obesidad es una patología compleja que puede tener consecuencias importantes para la salud. Su abordaje comienza generalmente con cambios en el estilo de vida, como la alimentación y la actividad física. Sin embargo, según la situación de cada paciente, en algunos casos pueden proponerse tratamientos farmacológicos, incluidos los tratamientos farmacológicos de la obesidad (TFO), como complemento.

Este boletín tiene como objetivo ayudarle a comprender mejor la obesidad y presentarle los tratamientos específicos actualmente disponibles para acompañar su manejo.

Obesidad: situación actual

La obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial, caracterizada por una acumulación anormal o excesiva de grasa corporal que puede tener efectos perjudiciales para la salud.

En 2024, alrededor del 18 % de los adultos en Francia, es decir, cerca de 10 millones de personas, se encuentran en situación de obesidad.

La gravedad de la obesidad se clasifica en varios grados definidos según el Índice de Masa Corporal (IMC)*:

Complicaciones asociadas a la obesidad :

Por lo tanto, es indispensable un abordaje global, personalizado y a largo plazo.

Comprender los tratamientos farmacológicos de la obesidad (TFO)

¿Cómo funcionan?

Los TFO imitan la acción de ciertas hormonas producidas de forma natural por el organismo que generan señales de saciedad (GLP-1/GIP). Al imitar estas moléculas o activar los receptores asociados, los TFO contribuyen a una sensación de saciedad más rápida, más intensa y más duradera a nivel cerebral, y también ralentizan la digestión. Esto provoca:

De este modo, los TFO aumentan las probabilidades de pérdida de peso con fines médicos.

TFO autorizados en Francia

La liraglutida (Saxenda®), la semaglutida (Wegovy®) y la tirzepatida (Mounjaro®) son las moléculas activas de los TFO que cuentan con autorización de comercialización en Francia.

Deben ser prescritos dentro de un marco médico estricto y actualmente no están cubiertos financieramente por la Seguridad Social.

Pérdida de peso progresiva

  1. A pérdida de peso se produce de forma progresiva, especialmente durante el primer año.
  2. Posteriormente, se alcanza una meseta aproximadamente un año después del inicio del tratamiento. El peso puede estabilizarse si el tratamiento se mantiene.
  3. Tras la suspensión del tratamiento, es frecuente una recuperación parcial del peso. Por ello, los TFO son tratamientos de uso prolongado y forman parte de un seguimiento regular de la obesidad.

La respuesta al tratamiento depende de la molécula, de la dosis y de cada persona. Aunque estos tratamientos son eficaces para la mayoría de los pacientes, algunos presentan una respuesta limitada y actualmente es imposible anticiparla. En caso de una pérdida de peso considerada insuficiente, el médico podrá decidir adaptar la estrategia terapéutica tras un período de 6 a 12 meses.

Lugar de los TFO en el manejo de la obesidad

Los TFO forman parte de un abordaje global y adaptado a cada persona. No se proponen como tratamiento de primera línea y solo se consideran cuando las medidas iniciales no han permitido alcanzar los objetivos de salud establecidos

La decisión de iniciar un TFO la toma el médico de acuerdo con el paciente, teniendo en cuenta no solo el peso, sino también las complicaciones relacionadas con la obesidad.

Effectos de los TFOs sobre la salud

Perspectivas :

Los TFO presentan un potencial prometedor para reducir a corto plazo el trastorno por atracón (TA) y las compulsiones alimentarias. También podrían tener un efecto beneficioso sobre las enfermedades metabólicas del hígado (esteatosis hepática, etc.). No obstante, los ensayos a largo plazo siguen siendo limitados y se necesitan estudios adicionales para evaluar mejor su impacto sobre el TA y el hígado. Actualmente, los TFO no están indicados para el tratamiento de estas patologías.

Conclusión

Los TFO se prescriben únicamente bajo control médico, cuando los tratamientos de primera línea no han permitido alcanzar los objetivos de salud. Están dirigidos a una población que cumple criterios clínicos bien definidos, y el seguimiento médico regular es esencial para evaluar la pérdida de peso y la evolución de las comorbilidades, pero sobre todo para vigilar los efectos adversos —a veces importantes— así como los riesgos nutricionales.